lunes, 6 de julio de 2009

Mundobasket 86 I

En el año de 1986 se disputó en nuestro país el Fiba World Champion popularmente conocido Mundobasket. Cuatro años antes, en el de Colombia, la Fiba decidió que nuestra candidatura era por derecho la mejor, entre otras cosas por ser la única, puesto que nuestro único rival para la organización del campeonato, la Unión Soviética, se retiró.

El mes de julio congregó a las grandes selecciones del momento, EE.UU aún universitaria, comandada por David Robinson y dirigida por el ratoncito Bogues, la U.R.S.S. (última campeona mundial y medalla de oro del Eurobasket´85), Yugoslavia con Petrovic a la cabeza y España, por ser la anfitriona y medalla de plata en las olimpiadas de Los Angeles.

Además había que tener en cuenta a la sempiterna Italia con Riva y Magnífico como cabeza de cartel, a la selección carioca comanda por el gran Oscar y cía, la emergente Grecia liderada por el increíble Gallis y su escudero Yannakis o a otras selecciones que estaban en condiciones de ganar al menor despiste como Francia, Australia o Canadá. Quizá se echaba en falta a la sub-campeona de Europa, Checoslovaquia, que había sido la gran sorpresa de aquel campeonato con una veteranísima selección.

Con la ampliación de 24 equipos surgieron combinados "exóticos" como Malasia, Nueva Zelanda, Angola o Costa de Marfil, que evidentemente pasaron con más pena que gloria, aunque como consuelo se ganaron el cariño del público.

El "equipo nacional"

Con Díaz Miguel al frente, los "elegidos para la gloria" fueron los de siempre, Martín, Solozabal, Jiménez, Romay, Arcega, Epi, Sibilio, Margall y De la Cruz unidos a las recientes incorporaciones de Creus y Villacampa que ya jugó el europeo anterior al igual que Costa. Las bajas más notables fueron las de Iturriaga y Llorente.

Nuestra mejor arma, el tiro exterior, a pesar de que éste no gustaba al seleccionador un pelo y lo tenía muy restringido en su esquema ofensivo; la línea de 3 puntos que llevaba apenas 2 años en vigor era explotada por los grandes tiradores soviéticos o balcánicos pero no así por los aleros españoles. Además contábamos con una, a priori, defensa fuerte y ordenada así como la baza del contraataque. Por contra nuestro problema estaba en los centímentros del poste alto, puesto que nuestro techo seguían siendo los 2,13 de Romay, seguidos ya de lejos por los 2 metros poco de Martín y Jiménez.

Las sensaciones previas al inicio del campeonato eran buenas y solo el miedo a las lesiones daban quebraderos de cabeza a nuestro seleccionador. Como decía, en el perímetro se econtraban grandes artilleros como Sibilio o Margall, sin olvidar al mejor bailaor, Juan A. San Epifanio "Epi" en el momento álgido de su carrera deportiva. Villacampa el alero defenestrado en las olimpiadas por Díaz Miguel al llevar en su lugar a Beirán cuando había jugado el preolímpico, tenía ya su hueco en la selección y se esperaba que sus grandes actuaciones con la Penya se vieran reflejadas en el campeonato. La dirección corría a cargo de Nacho Solozabal, base titular en el Barcelona que había tomado el relevo de Juan A. Corbalán, retirado tras los JJ.OO. Como apoyo, Quim Costa, su suplente en el Barcelona y Creus, del Granollers. Completando el grupo los alas pivots, Jiménez, quizá el jugador más especial por sus condiciones físicas y técnicas y Arcega, líder nacional del Cai del Zaragoza de sus mejores años. En la pelea por el dominio de los aros, teníamos a nuestro futuro NBA Fernando Martín, ¡qué más podíamos pedir! a Fernandito Romay para intimidar en la zona a base de centímentros (siempre y cuando no se cargara rápido de personales) y completaba el equipo el nacionalizado De la Cruz, veterano jugador franquicia del míster y que se despidió de la selección en esta cita.

Continuará...